Contaminación en NYC: el humo de incendios canadienses vuelve a afectar

El humo de los incendios forestales que continúan activos en Canadá volvió a cubrir este miércoles el área triestatal y provocó un deterioro significativo de la calidad del aire en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut. Las autoridades emitieron una alerta sanitaria y advirtieron que las condiciones podrían mantenerse, al menos, hasta el viernes, por lo que recomendaron reducir al mínimo las actividades al aire libre.

La nube de humo proviene principalmente de los incendios que arden en la provincia canadiense de Ontario. Un sistema de alta presión sobre el centro de Estados Unidos, combinado con una zona de baja presión sobre el este de Canadá, está impulsando el humo a través de la región de los Grandes Lagos y hacia el noreste del país, afectando directamente a millones de personas.

Durante la tarde del miércoles, la situación empeoró respecto al día anterior. En Midtown Manhattan, el Índice de Calidad del Aire (AQI, por sus siglas en inglés) superó los 150 puntos alrededor de la 1:00 p.m., una cifra que corresponde a la categoría de “insalubre”. En distintos sectores de la ciudad, residentes reportaron un intenso olor a humo, además de irritación en los ojos y molestias respiratorias.

El Servicio Nacional de Meteorología (NWS) emitió una alerta por la mala calidad del aire para NYC y otras zonas de la costa este. La advertencia señala que el AQI superará los 100 puntos, un nivel considerado de riesgo moderado para la población en general, aunque representa un mayor peligro para grupos vulnerables.

Las autoridades sanitarias recomendaron que niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades respiratorias o cardíacas eviten actividades innecesarias al aire libre. Asimismo, aconsejaron que el resto de la población limite el ejercicio intenso en exteriores, mientras permanezca vigente la alerta.

El humo podría intensificarse durante el jueves

Los pronósticos meteorológicos indican que las concentraciones de humo aumentarán nuevamente durante la mañana del jueves antes de estabilizarse. Aunque no se espera un episodio tan extremo como el registrado en 2023, los especialistas consideran probable que la calidad del aire continúe siendo poco saludable hasta el viernes.

La mala calidad del aire coincide, además, con una alerta por altas temperaturas vigente en gran parte del estado de Nueva York. La combinación de calor intenso y contaminación atmosférica incrementa el riesgo de problemas de salud, especialmente para quienes permanecen largos periodos al aire libre.

Ante este escenario, el Departamento de Salud de NYC insistió en que la mejor medida de protección es permanecer en espacios interiores con aire acondicionado y mantener puertas y ventanas cerradas siempre que sea posible. También recomienda utilizar sistemas de filtración de aire, si están disponibles.

El alcalde Zohran Mamdani informó que se están distribuyendo mascarillas gratuitas en distintos puntos, entre ellos la Biblioteca Pública de Nueva York ubicada en Bryant Park, para ayudar a quienes deban permanecer en exteriores durante periodos prolongados.

Además del humo, el pronóstico contempla la posibilidad de niebla, chubascos y tormentas eléctricas hacia el final de la tarde y durante la noche, condiciones que podrían modificar temporalmente la dispersión del humo, aunque no eliminarán el problema de fondo mientras continúen activos los incendios en Canadá.

El recuerdo del histórico episodio de 2023

La situación ha traído de vuelta el recuerdo del 7 de julio de 2023, cuando una espesa nube de humo procedente de incendios forestales canadienses cubrió Nueva York con un característico tono anaranjado. En aquella ocasión, el Índice de Calidad del Aire alcanzó un máximo de 416 puntos, ubicándose en la categoría de “Peligroso”, una de las peores mediciones registradas en la historia reciente de la ciudad.

Aunque los niveles actuales son considerablemente inferiores a los de aquel episodio, los expertos advierten que siguen siendo suficientemente elevados para provocar molestias respiratorias, irritación ocular y empeorar enfermedades como el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Actualmente, Canadá enfrenta una de sus temporadas más activas de incendios forestales. Más de 830 incendios permanecen activos en distintas provincias, especialmente en Ontario, Alberta, Columbia Británica y los Territorios del Noroeste. A ello se suman más de una decena de incendios registrados en el norte de Minnesota, lo que mantiene una gran cantidad de humo suspendido sobre Norteamérica.

Las autoridades meteorológicas continuarán monitoreando la evolución del humo durante los próximos días y no descartan extender las alertas si las condiciones atmosféricas mantienen el transporte de partículas hacia el noreste de EE.UU. Mientras tanto, los expertos insisten en que la principal recomendación es mantenerse informado sobre los niveles del AQI y reducir la exposición al aire exterior hasta que mejore la calidad del aire.

Fuente: El Diario