Entran en vigor EE. UU. regulaciones federales para prevenir accidentes con niños y las ‘perlas de agua’

El pasado fin de semana entraron en vigor en los Estados Unidos las nuevas regulaciones federales de la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor (CPSC) para el popular juguete “perla de agua”, que, según las autoridades, representa un enorme peligro para los niños.

Actualmente, en EE. UU. residen decenas de miles de niños de origen dominicano y de otras etnias.

Las regulaciones tienen como objetivo proteger a los menores, estableciendo un tamaño máximo de expansión de los juguetes, a fin de evitar que alcancen un tamaño lo suficientemente grande que resulte peligroso en caso de ser ingeridos.

Las perlas de agua (bolas de hidrogel o gel decorativo) son coloridas, agradables al tacto y sumamente atractivas para las manos pequeñas; pero, si se ingieren, pueden volverse peligrosas rápidamente, provocando asfixia, así como otras lesiones internas.

Entre los años 2017 y 2022, se registraron en las salas de urgencias de hospitales en USA casi 6.300 casos de lesiones por ingestión de estas cuentas de agua. Asimismo, se reportó el fallecimiento de una niña de 10 meses en el año 2023.

Las regulaciones también establecen límites a la cantidad de una posible sustancia cancerígena presente en estos productos, y ahora deben incluir etiquetas de advertencia visibles para alertar a los consumidores.

Además, se recomienda mantener estos juguetes fuera del alcance de los niños pequeños y almacenarlos en un recipiente seguro al que ellos no puedan acceder, ya que exploran el mundo con la boca”, sostienen las autoridades.

No se debe permitir que jueguen con las “perlas de agua” sin supervisión, y siempre se debe revisar el área para asegurarse de que no se haya extraviado ninguna perla.

Se pueden comprar en distintos lugares y en plataformas en línea, como Amazon o Facebook Marketplace, para decoración, jardinería y actividades sensoriales. Requieren hidratarse durante varias horas y se ofrecen en una variedad de colores y tamaños.

Por Ramón Mercedes