Lavanderías se convierten en aulas sobre el derecho al voto en un disputado distrito de Nueva York
Para muchas familias trabajadoras, lavar la ropa cada semana exige apartar tiempo y dinero. En medio de conversaciones comunitarias, la organizadora comunitaria de origen paraguayo, Betania Coronel y varios activistas comprendieron cuánto puede pesar ese gasto cuando una líder vecinal, madre de cuatro hijos, le contó que en su casa debían decidir a diario cómo pagar los alimentos, las medicinas y hasta la lavandería.
De esa conversación surgió ‘Espuma para salvar la democracia’ (Suds to Save Democracy), una iniciativa de las organizaciones Democracia Popular, VOCAL-NY y la Iniciativa para Liberar a Personas Mayores Encarceladas (RAPP) que ofrece lavado gratuito, detergente y charlas sobre derechos electorales a lavanderías de los suburbios al norte de la ciudad de Nueva York.
“Una persona puede permanecer dos o tres horas en una lavandería cada semana. De allí surgió la idea de convertir ese tiempo de espera en una oportunidad de tener orientación valiosa”, explicó Coronel, una organizadora con más de 15 años de trabajo en Democracia Popular, una red de organizaciones comunitarias que trabaja en movilización, formación de líderes y participación política.
La propuesta aprovecha un lugar al que los vecinos ya acuden. Mientras esperan su ropa, pueden recibir información sobre cómo participar en las elecciones, la identificación que necesitan para acudir a las urnas, cómo chequear si están debidamente registrados para el sufragio, claves para proteger su voto y ayudar a la vez otros miembros de la comunidad a ejercer sus derechos.
El punto más resaltante de estas “aulas” es que los participantes sepan cómo evitar sentirse intimidados en el momento de acudir a los centros electorales y a dónde reportar inmediatamente irregularidades observadas en el proceso.
La base de las charlas es empoderar y dejar claro a las comunidades migrantes que más que sentirse víctimas se asuman como personas en acción que están claramente informadas sobre sus derechos y deberes.
“El solo hecho de que nosotros como organizadores les apoyemos económicamente en ese momento para lavar su ropa y al mismo tiempo organicemos charlas informativas, aunque podría parecer una ayuda insignificante, tiene un gran impacto”, sostuvo Coronel.
La primera actividad se realizó el pasado lunes en West Haverstraw. La serie continuó en Spring Valley, ambas localidades del condado de Rockland, al oeste del río Hudson. Luego de realizó en Ossining, en el norte de Westchester, sobre la ribera oriental. Se trata de comunidades de la región metropolitana próximas a la Gran Manzana, aunque fuera de sus cinco condados.
Las tres localidades forman parte del distrito congresional 17, que comprende todo Rockland y Putnam, además de sectores de Westchester y Dutchess. La última parada de esta original iniciativa fue en Yonkers.
Mayores controles
Las charlas llegan mientras la administración Trump impulsa mayores controles electorales. Su principal propuesta, la SAVE America Act, exigiría pruebas documentales de ciudadanía para registrarse e identificación con fotografía para votar en elecciones federales. Aunque fue aprobada por la Cámara de Representantes, sigue pendiente en el Senado y sus nuevos requisitos no están vigentes.
En paralelo, la Corte Suprema permitió temporalmente utilizar la versión ampliada de la base federal SAVE para verificar la ciudadanía de personas inscritas en los padrones.
Este programa, distinto del proyecto legislativo y de uso voluntario para los estados, ha señalado erróneamente a algunos ciudadanos naturalizados como posibles no ciudadanos, según Associated Press. Ese escenario refuerza la importancia de comprobar la inscripción y conocer las reglas antes de acudir a las urnas.
En medio de dificultades
En localidades como Spring Valley, las cifras ayudan a entender por qué el costo de una tarea rutinaria puede pesar en el presupuesto familiar.
Según las estimaciones del Censo de Estados Unidos para 2020-2024, el ingreso mediano de este suburbio de la ciudad de Nueva York fue de $57,196, mientras que 27.6% de sus residentes vivía en situación de pobreza.
Coronel asegura que además del tema electoral para los ciudadanos, tiene mucho peso en los encuentros en estos espacios historias sobre las crecientes dificultades económicas y el miedo a las operaciones migratorias.
“Lo que más hemos escuchado es, por supuesto, el miedo a las actividades de La Migra y cómo la inflación sigue devorando la calidad de vida de nuestras comunidades”, afirmó.
Las organizaciones también cuestionan los cambios a Medicaid y al programa de los cupones de alimentos SNAP incluidos en la ley federal de reconciliación presupuestaria de 2025.
El contexto electoral
El actual congresista republicano Mike Lawler, representante del distrito 17, quien aspira continuar con su curul en las elecciones de medio término es recordado por haber votado a favor de estos cambios en programas esenciales para la clase trabajadora.
La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) estima que los cambios de esa ley a Medicaid elevarán en 7,5 millones el número de personas sin seguro médico en 2034, frente a lo proyectado antes de su aprobación.
La agencia también calcula que las modificaciones a SNAP reducirán el gasto federal previsto para el programa e incluyen requisitos laborales ampliados y restricciones de elegibilidad.
Lawler busca conservar su silla en el Capitolio frente a Cait Conley, veterana del Ejército y candidata demócrata, en las elecciones del 3 de noviembre.
El distrito 17:
- 154,546 residentes hispanos representaban el 19.89% de la población del distrito en los datos demográficos empleados para trazar el mapa electoral vigente.
- 107,811 hispanos de 18 años o más: equivalían al 18.42% de la población adulta.
- $57,196: ingreso mediano anual de los hogares de Spring Valley, según estimaciones del Censo para 2020-2024.
- 27.6%: proporción estimada de residentes de Spring Valley en situación de pobreza durante ese mismo período.
Fuente: Diario Libre