Familias demandan por $18 millones a funeraria de Nueva York tras presunto intercambio de cuerpos

Una familia presentó una demanda de $18 millones de dólares contra R.G. Ortiz Funeral Home, en Nueva York, por un presunto error en el manejo de los restos de un hombre fallecido. El caso sostiene que su ser querido, quien debía ser cremado directamente y no tendría velorio, terminó vestido con ropa ajena y expuesto en un ataúd durante la despedida de otra familia.

La demanda, presentada el lunes y cuyos detalles fueron divulgados inicialmente por News 12, describe una confusión entre 2 hombres que compartían un nombre similar: José Díaz. El episodio habría alterado de manera radical los últimos deseos de una familia y la despedida que otra esperaba tener.

Un hombre que no debía tener velorio

José Luis Díaz murió el 17 de mayo a los 70 años. Según la información difundida sobre la demanda, su esposa y sus hijos entregaron el cuerpo a R.G. Ortiz Funeral Home con instrucciones precisas: debía ser cremado directamente y la familia no quería realizar una ceremonia de exhibición.

Sin embargo, el documento judicial sostiene que ocurrió exactamente lo contrario. Díaz habría sido vestido con la ropa destinada a otro fallecido y colocado en un ataúd abierto para el velorio de José Daniel Díaz Felipe, de 84 años.

La situación salió a la luz cuando los familiares de Díaz Felipe acudieron a la despedida y observaron el cuerpo. De acuerdo con el comunicado difundido por los abogados, la familia dijo al director de la funeraria que el hombre dentro del ataúd no era su padre.

La respuesta, según la demanda, agravó todavía más la confusión. El personal de la funeraria habría insistido en que se trataba de Díaz Felipe. Más tarde, siempre de acuerdo con la acusación, la empresa reconoció que había ocurrido un error relacionado con los dos hombres identificados como “José Díaz”.

Una segunda demanda por el mismo caso

La familia de Díaz Felipe presentó una demanda separada en agosto por el presunto intercambio de cuerpos. Ahora, los familiares de José Luis Díaz también recurrieron a los tribunales y reclaman $18 millones en daños.

El caso pone en el centro una cuestión especialmente delicada: el cumplimiento de las instrucciones dadas por una familia en un momento de duelo. Para los demandantes, no se trataría únicamente de una equivocación administrativa, sino de un incumplimiento que afectó directamente la forma en que debía cumplirse la voluntad final de Díaz.

El abogado Phil Rizzuto, quien representa a la familia, cuestionó el manejo de los restos y sostuvo que la situación constituyó una ruptura irreversible de la confianza depositada en la funeraria. Sus declaraciones forman parte del comunicado mediante el cual se anunciaron los detalles de la acción legal.

La demanda identifica además a Michelle Ortiz de manera personal. El documento la señala como directora funeraria con licencia y como propietaria, presidenta, directora ejecutiva y persona con control de R.G. Ortiz Funeral Home.

¿Qué reclama la familia?

De acuerdo con la información proporcionada sobre la demanda, los familiares alegan pérdida del derecho a la sepultura, incumplimiento de contrato, negligencia y negligencia grave. También solicitan daños punitivos, una categoría que busca sancionar conductas que, de acuerdo con el derecho aplicable, pueden considerarse especialmente reprochables.

El relato presentado en la acción legal también distingue entre las 2 familias y sus instrucciones. En el caso de Díaz, sus allegados habían comunicado de antemano que no deseaban que el cuerpo fuera presentado públicamente. Esa precisión, según los demandantes, convierte la supuesta confusión de identidad en un asunto que va más allá de una equivocación durante los preparativos de un servicio funerario.

Para la familia de Díaz Felipe, el momento del velorio habría sido el punto en que la diferencia quedó expuesta. Para los familiares de Díaz, en cambio, el problema habría ocurrido antes de que el cuerpo llegara al proceso de cremación solicitado. La demanda sostiene que ambas circunstancias quedaron conectadas por la identificación errónea de los restos.

Los documentos divulgados no establecen, por sí solos, cómo se produjo exactamente la confusión ni qué procedimientos internos siguió la funeraria después de advertirla. Esos elementos podrían convertirse en parte del litigio mientras avanza el caso y las partes presentan sus respectivas versiones ante el tribunal.

Por ahora, las acusaciones corresponden a lo planteado por los demandantes y deberán ser examinadas dentro del proceso judicial. La existencia de una demanda no significa que las alegaciones hayan sido probadas ante un tribunal.

La solicitud de daños punitivos también tendrá que ser evaluada conforme a los argumentos y pruebas que se presenten durante el litigio. La investigación judicial deberá determinar qué ocurrió con los cuerpos de ambos hombres, cómo se produjo la identificación y qué responsabilidad corresponde a cada una de las partes involucradas.

Fuente: El Diario