Élida Almonte: “La prudencia de Abinader ante la crisis haitiana no debe confundirse con debilidad”

La reconocida dirigente dominicana en Nueva York considera que la defensa de la soberanía exige firmeza, inteligencia diplomática y responsabilidad, sin comprometer la paz de República Dominicana.

Nueva York, 22 de octubre de 2026. — Ante la escalada de violencia en Haití y la operación anunciada por el presidente salvadoreño Nayib Bukele para rescatar a cuatro militares de su país, la dirigente comunitaria y empresarial dominicana Élida Almonte expresó su respaldo a la postura de prudencia y vigilancia asumida por las autoridades dominicanas bajo la administración del presidente Luis Abinader.

Almonte consideró que la situación debe analizarse desde una perspectiva de seguridad nacional, tomando en cuenta las diferencias geográficas, políticas y estratégicas entre República Dominicana y El Salvador.

“La verdadera firmeza de un gobernante se demuestra haciendo cumplir la ley, no provocando conflictos. El Salvador no comparte frontera con Haití; República Dominicana sí. Esa realidad nos obliga a actuar con inteligencia y responsabilidad”, manifestó.

La dirigente señaló que el presidente Bukele tiene la responsabilidad de procurar el regreso seguro de los militares salvadoreños, pero advirtió que una operación de rescate no debe confundirse con una confrontación entre naciones.

“No podemos permitir que una crisis interna haitiana se convierta en una amenaza para la estabilidad dominicana. Nuestro país tiene demasiado que proteger: su paz, su economía, sus instituciones y la seguridad de sus ciudadanos”, expresó.

Prudencia no significa debilidad

Almonte destacó que el Ministerio de Defensa dominicano ha mantenido la vigilancia fronteriza y, tras evaluar los acontecimientos en Haití, descartó por el momento un cierre de la frontera, al considerar que las condiciones no justifican medidas extraordinarias.

A su juicio, esta decisión refleja la importancia de actuar sobre la base de información y evaluaciones de seguridad, en lugar de responder a presiones emocionales o especulaciones.

“La soberanía no se defiende con discursos de guerra. Se defiende con autoridad, instituciones fuertes y decisiones responsables. Evitar una confrontación innecesaria no es debilidad; es reconocer las consecuencias que tendría para nuestra nación”, afirmó.

Seguridad fronteriza y cero impunidad

La dirigente sostuvo que la prudencia diplomática debe acompañarse de controles migratorios efectivos, vigilancia contra el tráfico de armas y personas, y una lucha permanente contra la corrupción.

La crisis haitiana es una responsabilidad internacional

Almonte insistió en que República Dominicana no puede asumir de manera unilateral las consecuencias de una crisis que requiere una respuesta coordinada de la comunidad internacional.

Asimismo, expresó su solidaridad con el pueblo haitiano, al recordar que millones de ciudadanos son víctimas de la violencia de las bandas criminales.

“Mi solidaridad con el presidente Bukele y con el pueblo haitiano. No podemos responsabilizar a toda una nación por los crímenes de grupos armados. La solidaridad humana y la defensa de nuestra soberanía no son principios incompatibles”, sostuvo.

Un llamado desde la diáspora dominicana

Desde Nueva York, Almonte señaló que los dominicanos residentes en el exterior también siguen con preocupación los acontecimientos que puedan afectar la estabilidad de su país de origen.

“Quienes vivimos en la diáspora conocemos el valor de nuestras raíces y la importancia de preservar la paz de República Dominicana. Las decisiones sobre nuestra seguridad nacional deben responder a los intereses del pueblo dominicano y al respeto del derecho internacional”, expresó.

Finalmente, reiteró su valoración favorable de la posición asumida por las autoridades dominicanas, al tiempo que llamó a mantener la unidad nacional, la vigilancia y la sensatez ante cualquier posible escalada.

“No necesitamos demostrar fortaleza provocando una guerra. Necesitamos un Estado que haga cumplir sus leyes, proteja nuestras fronteras y preserve la paz. La soberanía se defiende con autoridad, inteligencia y responsabilidad”.