Fanáticos de los Knicks desatan el caos y queman un autobús escolar en Times Square
La emoción por el campeonato del equipo de baloncesto, New York Knicks, se volvió un caos en Times Square cuando los fanáticos destrozaron varios autobuses escolares en medio de la fiesta, incluyendo uno que quedó envuelto por completo en llamas.
Un autobús quedó calcinado después de que varias personas prendieron fuego a prendas de vestir y las lanzaron al interior de los grandes vehículos, mientras otros implicados bailaban en el techo.
Imágenes impactantes muestran a los hinchas destrozando los autobuses que estaban estacionados cerca de la estación de metro de la calle 42.
Los aficionados de los Knicks arrancaron el capó de varios camiones, y las personas más descaradas se subieron sin reparo a los motores que estaban al descubierto.
Otros individuos estrellaban botellas de cerveza de cristal contra la calle.
“¡Tengo miedo por mis colegas!”, gritó un fan aterrorizado en medio del caos.
Los oficiales del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) intervinieron finalmente cerca de las 2:30 de la madrugada de este domingo, más de una hora después de que los vándalos empezaran los ataques contra el autobús escolar. Los agentes informaron el domingo en la mañana que no se habían realizado detenciones al respecto.
Los hinchas comenzaron arranzando las parrillas y los espejos de los autobuses, informó New York Post.
Un sujeto sin camisa estrelló la parrilla contra la calle antes de que decenas de personas se unieran a él, saltando encima y dejándola destrozada en su totalidad, muestran los videos.
En uno de los autobuses destruidos aparecían pintadas con aerosol blanco los lemas “Vamos Knicks” y “Que se jod* el ICE”.
De acuerdo con freedomnews, los aficionados trataron de causar la misma destrucción con otro autobús estacionado en las cercanías, pero el angustiado dueño suplicó a los fanáticos que dejaran su vehículo en paz.
“¡Esto va a arruinar mi sueldo! ¡Esto va a salir de mi sueldo!”, manifestó el pobre conductor antes de usar su cuerpo para proteger el autobús de los maníacos.
No quedó claro de inmediato si se había producido alguna detención en medio del caos por la celebración del título de los Knicks.
Fuente: El Diario