Homenaje póstumo a Fernando Navarro: emotivo recuerdo de una amistad que trascendió la radio
La memoria de quienes dejan una huella imborrable merece ser preservada. Con ese sentimiento, el comunicador dedicó una emotiva entrevista, realizada vía Zoom para el programa “Mujeres en Dinámica”, conducido desde la ciudad de Nueva York por Niurka Rivera, a su entrañable amigo Fernando Navarro (E.P.D.)., quien falleció en mayo de 2023.
El homenaje destaca la trayectoria humana y profesional de Navarro, un reconocido hijo de Azua que se ganó el respeto y el cariño de su comunidad por su destacada labor como locutor y productor radial.
Más que un colega, Fernando Navarro fue un amigo incondicional, cuya calidad humana dejó una profunda huella en quienes tuvieron el privilegio de conocerlo.
Un legado que permanece vivo
Durante su trayectoria en la radiodifusión, Fernando Navarro impulsó importantes proyectos de comunicación dirigidos a la comunidad dominicana residente en Estados Unidos. Su compromiso con la información y la cultura lo convirtió en una figura de referencia para varias generaciones.
Resumen diario de noticias
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Uno de los gestos más significativos de esa amistad fue la decisión de bautizar con el nombre del homenajeado la cabina principal de música de Radio Azua 89.3 FM, un reconocimiento que simboliza el respeto y la admiración que sentía por su trayectoria.
Una amistad marcada por el respeto y la gratitud
El comunicador expresó que siempre recordará a Fernando Navarro con profundo afecto y agradecimiento, resaltando los momentos compartidos y el apoyo recibido a lo largo de los años.
Asimismo, afirmó que este homenaje representa una forma de mantener viva la memoria de un hombre cuya pasión por la comunicación y su calidad humana continúan inspirando a familiares, amigos y colegas.
Un mensaje de despedida
Al concluir su dedicatoria, la comunicadora elevó una oración por el eterno descanso de su amigo y expresó un sentido mensaje de fe:
«Siempre te recordaré con afecto y agradecimiento. Dios te bendiga, amigo del alma.»
Por Ramón Ramos