Nueva York prohíbe a empleados estatales apostar con información confidencial y advierte sanciones

Si trabajas para el estado de Nueva York, legalmente ya no podrás usar información privilegiada de tu empleo para apostar en plataformas digitales. La gobernadora Kathy Hochul firmó una orden ejecutiva donde prohíbe a los funcionarios y empleados del gobierno estatal participar en mercados de predicción como Kalshi y Polymarket cuando utilicen datos obtenidos en su trabajo.

Su objetivo es frenar el uso de información privilegiada para obtener ganancias personales y convierte a Nueva York en el primer estado del país en establecer este tipo de prohibición específica sobre los mercados de predicción.

La medida entró en vigor inmediatamente desde este miércoles 22 de abril de 2026 y advierte que hay consecuencias claras para los trabajadores que la incumplan, ya que podrían enfrentar sanciones laborales graves por conflicto de interés. El mensaje es claro: nada de ‘hacer negocio’ con lo que pasa dentro del gobierno.

La orden que cierra una puerta indebidamente abierta

Los mercados de predicción son plataformas en línea que permiten apostar sobre el resultado de prácticamente cualquier evento del mundo real: quién ganará unas elecciones, si el gobernador firmará o vetará una ley, o si Estados Unidos tomará alguna acción militar. Por este tipo de apuestas, un funcionario estatal con acceso a información no pública tendría una ventaja decisiva sobre cualquier otro apostador.

La orden ejecutiva firmada por la gobernadora Hochul establece dos prohibiciones concretas:

  • Prohibición de uso: ningún empleado puede usar información confidencial de su cargo para beneficiarse económicamente en estos mercados
  • Prohibición de divulgación: tampoco puede filtrar esa información a terceros para que sean ellos quienes apuesten

“Enriquecerse apostando con información privilegiada es corrupción, ni más ni menos”, afirmó la gobernadora Hochul en el comunicado oficial. “Nuestras acciones garantizarán que los funcionarios públicos trabajen para el pueblo al que representan, no para su propio enriquecimiento personal”, advirtió.

La orden también tiene un mensaje político explícito. “Mientras Donald Trump y los republicanos de Washington se hacen de la vista gorda ante el salvaje oeste ético que han creado, Nueva York está dando ejemplo”, añadió Hochul.

Lo que son y lo que mueven estos mercados

Para entender por qué esta regulación es importante en este momento, considera que las dos principales plataformas procesaron más de $44,000 millones en volumen combinado en 2025, un crecimiento 13 veces mayor que el año anterior. Kalshi opera bajo regulación federal de la Comisión de Comercio en Futuros de Materias Primas (CFTC) y controla cerca del 90% del mercado estadounidense.

Estas plataformas permiten apostar sobre resultados deportivos, elecciones, decisiones de la Reserva Federal, fenómenos meteorológicos y hasta eventos tan específicos como el atuendo de un funcionario en un acto público. Parte de su popularidad radica en que, al operar bajo regulación federal, eluden los requisitos de licencias estatales que sí tienen que cumplir las casas de apuestas deportivas tradicionales.

Para la comunidad hispana, que participa activamente en plataformas de apuestas en línea, esta regulación es señal de que el sector está entrando en una fase de control más riguroso, cambiando rápidamente las reglas del juego.

La fiscal James va más lejos: demanda a Coinbase y Gemini

La orden de Hochul llega justo un día después de que la fiscal general de Nueva York, Letitia James, presentara demandas judiciales contra Coinbase Financial Markets y Gemini Titan por operar mercados de predicción sin las licencias que exige la Comisión de Juegos del Estado de Nueva York.

James alega que ambas plataformas operan apuestas de manera ilegal, incluyendo partidos de equipos universitarios de Nueva York, y permiten el acceso a menores de 21 años, la edad mínima legal para hacer apuestas deportivas en el estado.

“Apostar, aunque se le llame de otra manera, sigue siendo apostar, y no está exento de regulación según las leyes estatales ni la Constitución”, señaló James en el comunicado oficial de la demanda.

 “Los llamados mercados de predicción de Gemini y Coinbase no son más que operaciones de apuestas ilegales que exponen a los jóvenes a plataformas adictivas que carecen de las medidas de seguridad necesarias”, agregó.

Coinbase defendió su operación afirmando que la regulación de estos mercados le corresponde al gobierno federal, no a los estados. “Coinbase seguirá defendiendo la supervisión federal de estos mercados tal como lo dispuso el Congreso”, indicó el director legal de la compañía, Paul Grewal.

Preguntas frecuentes (FAQ) sobre los mercados de predicción y la nueva regulación en NY

¿Qué es un mercado de predicción y por qué preocupa en Nueva York?
Es una plataforma en línea donde los usuarios pueden apostar sobre el resultado de eventos reales. Las plataformas actúan como intermediarias y cobran comisiones por cada transacción.

¿Puedo usar Kalshi o Polymarket en Nueva York como ciudadano común?
La orden ejecutiva de Hochul aplica únicamente a empleados y funcionarios estatales, no a ciudadanos en general. Las demandas de James contra Coinbase y Gemini buscan prohibir su operación en el estado a menos que se sometan a regulación.

¿Estas plataformas son ilegales en Nueva York?
Kalshi tiene licencia federal de la CFTC y sostiene que eso le permite operar en todo el país. Nueva York argumenta que necesita tramitar una licencia estatal. Ese conflicto está en litigio.

¿Hay investigaciones federales en curso sobre estas plataformas?
Sí. Fiscales federales en Manhattan investigan algunas apuestas en plataformas como Polymarket que presuntamente violaron leyes sobre uso de información privilegiada, incluyendo apuestas relacionadas con la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro.

Conclusión

Nueva York está creando las primeras líneas para regular una industria que movió $44,000 millones el año pasado y que opera en medio de un vacío legal. La orden de Hochul regula el comportamiento de los funcionarios estatales. Las demandas de James buscan limitar las operaciones de estas empresas.

Pero el conflicto de fondo persiste: ¿quién debe regular estos mercados? Mientras esta disputa se resuelve en los tribunales, el sector seguirá creciendo. La pregunta es si la regulación llegará antes o después de que ocurra el primer escándalo mayor.

Fuente: El Diario