Reclutamiento criollos en Rusia coincide con “red internacional”
El caso de los dominicanos que viajaron a Rusia atraídos por ofertas laborales y terminaron presuntamente vinculados al conflicto con Ucrania no sería un hecho aislado, sino que presenta características similares a las de una presunta red internacional de reclutamiento que ha involucrado a por lo menos 27,000 extranjeros de más de 130 países, según una investigación de organizaciones internacionales de derechos humanos.
El informe, publicado en abril de 2026 por la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH), Truth Hounds y la Oficina Internacional de Kazajistán para los Derechos Humanos y el Estado de Derecho (KIBHR), denuncia que Rusia habría desarrollado un sistema de captación de personas vulnerables mediante promesas de empleo, incentivos económicos, engaños y mecanismos de coacción.
La investigación, titulada ¿Combatientes, mercenarios o víctimas de trata de personas?, sostiene que existen fundamentos para considerar que determinadas prácticas de reclutamiento constituyen trata de personas. No obstante, aclara que no todos los extranjeros incorporados al ejército ruso fueron engañados, pues también identifica casos de alistamiento voluntario.
Miles de extranjeros reclutados para combatir en Ucrania
Según cifras de las autoridades ucranianas recogidas en el informe, Rusia ha reclutado al menos 27,000 ciudadanos extranjeros desde febrero de 2022.
Las estimaciones recopiladas por los investigadores incluyen más de 10,000 personas procedentes de Asia Central, alrededor de 1,800 del sur de Asia, entre 1,700 y 4,000 de África y entre 1,000 y 8,000 de América Latina.
El documento señala que el reclutamiento de extranjeros aumentó más de un 30 % entre septiembre de 2025 y febrero de 2026. También recoge estimaciones ucranianas según las cuales al menos 3,388 combatientes extranjeros han muerto durante la guerra.
Estas cifras corresponden al conjunto de extranjeros reclutados y no exclusivamente a víctimas de trata.
Ofertas de trabajo que terminan en bases militares
La investigación describe mecanismos de captación mediante redes sociales, plataformas de mensajería e intermediarios que ofrecen empleos civiles, salarios elevados o facilidades migratorias.
Una vez en Rusia, algunos extranjeros habrían sido trasladados a instalaciones militares y presionados para firmar contratos redactados en ruso, sin comprender plenamente sus condiciones.
De los 16 prisioneros de guerra entrevistados por los investigadores, 13 afirmaron que les habían asegurado que no participarían en combates.
El informe documenta situaciones en países como Cuba, Nepal, Kenia y Kazajistán, además de patrones de reclutamiento en otras regiones.
Las organizaciones sostienen que determinados casos presentan elementos de explotación y trabajo forzoso, por lo que reclaman investigaciones penales y medidas para facilitar la repatriación de las posibles víctimas.
República Dominicana investiga 20 casos
En República Dominicana, el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) confirmó que ha recibido documentación de 20 dominicanos cuyos familiares denunciaron que viajaron a Rusia por oportunidades laborales y posteriormente fueron incorporados a actividades relacionadas con la guerra.
La Cancillería explicó que algunos afectados comunicaron que las condiciones encontradas no coincidían con las ofertas iniciales.
El 6 de octubre, representantes del Mirex entregaron los expedientes al embajador ruso, Serguéi Seredin, para solicitar información sobre la situación de los ciudadanos identificados.
Las gestiones diplomáticas comenzaron previamente, cuando el canciller Víctor «Ito» Bisonó planteó el asunto a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, durante un encuentro celebrado en septiembre en Nueva York.
Familias denuncian engaños y piden ayuda
La situación también ha sido documentada por medios internacionales.
En un reportaje difundido por Euronews, basado en testimonios recogidos por AFP, familiares de dominicanos denunciaron que sus parientes viajaron para trabajar como soldadores o desempeñar otras labores civiles, pero terminaron en instalaciones militares rusas.
Uno de los casos corresponde a Jesús Campusano, de 52 años, quien, según su familia, recibió una oferta para trabajar como soldador en Kazán y posteriormente fue trasladado a una base militar. Otros testimonios describen situaciones similares, aunque también se han identificado dominicanos que viajaron voluntariamente para combatir, según datos de euronews.
Por el momento, no se ha establecido oficialmente que los 20 casos dominicanos formen parte de una misma organización de trata de personas. Sin embargo, las coincidencias con los mecanismos documentados internacionalmente plantean interrogantes sobre el origen de las ofertas laborales y la participación de posibles intermediarios.
El Mirex mantiene las gestiones para localizar a los afectados, facilitar el contacto con sus familias y procurar su eventual retorno al país.
Fuente: El Caribe