Yamilé Scheker: La actriz que vistió el alma de decenas de mujeres
Yamilé Scheker (9 de febrero 1957- 11 de octubre 2026) primera actriz del teatro y el cine dominicano murió con una maleta cargada de historias contadas desde las tablas, y, en los últimos años, otras, desde el cine. Un cáncer de colon la arrebató de los escenarios y de su pequeño entorno familiar, falleció ayer a los 69 años de edad y le sobreviven su hijo Yasil Fermín Suárez y su nieto.
Con una trayectoria de más de 40 años, Yamilé dio vida a decenas de personajes. Su capacidad para interpretar a diferentes mujeres en distintas etapas de sus vidas le permitió mostrar en el escenario las múltiples facetas de la experiencia humana.
Dentro del teatro Yamilé se contaba entre las mejores actrices de todos los tiempos. Desde muy temprana edad amó todas las artes, estudiando música e inclinándose por el piano. También se formó en la danza y pintura, pero cuando entró a la actuación encontró su verdadera vocación.
Su debut llegó en 1982 con la obra “Sabor a miel”, dirigida por Onix Báez; subió a los escenarios como una de las actrices más completas del momento, pues además de llevar una excelente actuación, también cantaba y bailaba danza clásica. Además desde muy jovencita se convirtió en una locutora comercial para radio y televisión. En los últimas décadas su trabajo en el cine también dejó una huella de calidad muy importante. Desde sus inicios perteneció a la Compañía Nacional de Teatro, siendo una de sus figuras principales.
Yamilé siempre amó la actuación. Nunca tuvo miedo de interpretar a cualquier personaje y de contar historias difíciles, sobre todo, fuera de lugar para la época. Así lo hizo en la obra “Los Monólogos de la Vagina”, de la feminista Eve Ensler, cuando se presentó en el país, por primera vez, (2002). Yamilé fue la primera en asumir su rol. En esa ocasión subió al escenario junto a Elvira Taveras e Ivonne Beras Goico. La obra no contó con mucho apoyo comercial por tratar vivencias e impresiones acerca del sexo, las relaciones amorosas y la violencia doméstica de testimonios de diferentes mujeres. Sin embargo, recordó en una entrevista con Evelyna García, que su padre siempre la acompañó en las más de 100 presentaciones en que estuvo por todo el país.
En las más de 50 actuaciones que representó Yamilé tuvo el privilegio de conocer la conducta humana gracias a la diversidad de los personajes que encarnó. Siendo un reto diferente en cada oportunidad, disfrutando de los procesos y siendo cada uno de sus personajes una gran satisfacción para ella.
En sus conversaciones con la prensa definió al teatro dominicano como uno de los mejores del área, calificó la calidad de los actores, directores de diferentes estilos y montajes. Sin dejar de lado su lucha por un mayor apoyo publicitario, más escuelas y muchas más salas de teatro para que las obras puedan madurar y viajar, pero además que la gente tenga acceso al arte.
Confesó que siempre ha sido difícil vivir exclusivamente del teatro en República Dominicana, destacó que los actores deben diversificarse en locución, doblaje, dirección y clases para generar ingresos constantes.
También abogó por una legislación que impulsara el teatro a nivel nacional, similar a los beneficios que trajo la Ley de Cine. Compartió que enseñó teatro desde muy joven, incluso en una “escuelita de patio”, aunque en sus últimos años tuvo que limitar la docencia directa debido a la exigencia física, enfocándose más en talleres.
En el cine una de las actuaciones memorables fue interpretar a la madre del luchador Jack Veneno, en la película “Veneno” (2018) describió que la química y la entrega en el set, junto a Manny Pérez, fueron tan intensas que las lágrimas y los reclamos mutuos traspasaron la actuación, convirtiéndose en una de sus escenas más orgánicas en el cine. Otras actuaciones cinematográficas fueron “Los Reyes: La verdadera historia de Buster” y “El Camaleón” (2014), “Del color de la noche” (2015), “Candela” (2021) y “Freddy” (2023) y “Melodrama” (2026).
Su legado en el teatro
“Sabor a miel” (1982), “Los monólogos de la vagina” (La cual presentó durante cuatro años). “Diatriba de amor para un hombre sentado” (De Gabriel García Márquez). “Divorciadas, evangélicas y vegetarianas”, “Mi tía la Jamona”, “El cepillo de dientes”, “Las mariposas son libres”, “El viaje chino”, “Tartufo”, “El violinista en el tejado”, “Eva Perón”, “Esperando al italiano”, “Brujas somos todas”, “Entre mujeres”, “Refugio para cobardes”, “Misty Blu”, “Magnolia de acero” y “Gorditas”, entre otras.
Fuente: Listín Diario