Miércoles de Ceniza (La Cuaresma)
El Miércoles de Ceniza es una fecha móvil porque depende de la fecha de Pascua. Para 2026 se inicia hoy 18 de febrero, que marca el comienzo de la Cuaresma, periodo de cuarenta días que culmina el Jueves Santo según el calendario litúrgico de la Iglesia católica.
A los católicos se les impone en la misa una marca en la frente, que es una cruz dibujada con ceniza, lo cual tiene una referencia milenaria basada en la Biblia sobre el significado de este material, que en latín se dice “cinis”, resultado de la combustión de la madera, que representa la muerte, la humildad y la penitencia.
Los judíos y después la mayoría de los cristianos le atribuyeron a la ceniza ese carácter, vestir el manto llamado cilicio y echar ese polvo sobre las cabezas era la forma de indicar que se estaba en estado penitencial, de ahí la costumbre y el nombre de la fecha.
“Hija de mi pueblo, cíñete de cilicio y revuélcate en ceniza…” dice el versículo 6.26 del libro de Jeremías, y hay otras decenas de citas parecidas en todo el libro de la fe de los cristianos.
Aunque la imposición de la ceniza en las iglesias surgió en los primeros siglos del cristianismo, fue en el siglo IV cuando se generalizó, como también se definió la duración de la Cuaresma, que comenzaba seis semanas antes de la Pascua, un periodo de ayuno, reflexión y meditación para los cristianos, como evocación de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto, cuando Satanás intentó convencerlo de que lo adorara.
Para este año el papa León XIV propuso en su mensaje de Cuaresma que los católicos hagan un “ayuno” del lenguaje y que eviten los mensajes de odio que tanto hieren a las familias, a las comunidades en general y en todos los intercambios, incluso en los debates políticos y en la comunicación.
En un país de mayoría cristiana como el nuestro, esperemos que este período sirva para que como sociedad reflexionemos para cambiar lo que podemos cambiar, aceptar lo que todavía nos resta avanzar, y obtengamos la necesaria sabiduría para reconocer la diferencia.
Fuente: El Caribe